martes, 9 de mayo de 2017

Cuando no te conocía

Cuando no te conocía, era la chica más feliz del mundo. Era independiente, madura, segura de sí misma, con objetivos en la vida. Lo único que me preocupaba eran mis estudios. Seguir siendo la chica de dieces. Llego la universidad, llegaste tú. Yo nunca me había fijado en chicos más de la cuenta, se me daba muy bien estar sola y muy mal depender de alguien. Sin embargo, mi mirada te seguía inconsciente de que se estaba encaprichando demasiado. Esa noche nos encontramos justo cuando ya me iba a ir, y desde esa noche ya nunca me fui.

Podría haber sido la mejor historia de amor jamás contada. Podríamos haber sido cualquier cosa, pero no lo fuimos. No fuimos ni nosotros mismos, y me culpo cada día por ello. Rebobino, retrocedo a cada instante, cada momento, cada conversación, como intentando encontrar una solución, y lo único que consigo es cavar una agujero repleto de recuerdos que mantengo vivos y que me matan.

Ahora lo pienso, y desde que te conozco no hay otra cosa en mi mente que tú. Estoy intoxicada de ti, de tu rostro, de tu rastro. Sumergida dentro de una burbuja que no me deja ver más allá. Quiero explotarla, que desaparezcas, como cuando no te conocía.

jueves, 4 de mayo de 2017

¿Qué tiene ella que no tenga yo? -pregunta mi corazón.
¿Qué tienes tú que no tenga cualquiera? -pregunta mi mente.
Al primero -contesto yo.

miércoles, 3 de mayo de 2017

Y te prometes que será la última vez, te prometes que vas a cambiar, que vas a mantener la cabeza arriba, que no vas a volver a caer. Y antes de habértelo prometido ya estás pensando en él otra vez.

Y entonces lo sueltas, sacas todo o casi todo, gritas, lloras, golpeas. Todo lo que se te había roto por dentro te atraviesa hasta salir de tu cuerpo y alguien lo recoge, lo recoge y lo mira, lo mira y lo tira. Entonces te mira a ti y te enseña que tú no eres la basura a la que acaba de tirar lo que te pudría por dentro, que vales más que eso y que tienes que recordar quién eres, buscarte, distraerte, recuperarte. Me miro al espejo y sonrío, después de mucho tiempo me he reconocido en el reflejo y me empiezo a volver a querer, me empiezo a curar, empiezo a avanzar. 

Volveré a ser yo cuando deje de dolerme.

¿Como se supera algo que rebasa tus fuerzas? Algo que no puedes controlar. ¿Como paras un tsunami o un terremoto? No se puede ¿no? Te golpea, te aturde, te revuelca y te hunde, hasta lo más profundo, en la inmensidad del vacío donde no eres nada. Hay que esperar a que se pase, salir a flote y poco a poco arreglar el desastre, reconstruirlo todo, reconstruirse. 
Quiero salir a flote.

-Still drunk, still crazy, still blue -

¿Nunca te has echado de menos? Lo feliz que eras, lo independiente que eras, lo real que eras. Volver a ser esa mente inaccesible y autosuficiente. Quizás mi mente sigue así pero mi corazón fue accesible y ya nada es suficiente, siempre me faltara algo, alguien, tu.

No sabía si te quería. No sabía si me querías. Ahora sé que te quise como a nadie. Ahora sé que no me quieres. Ahora sé que seguramente nunca lo hiciste. Y esto último no lo he superado todavía.

La lucha constante entre quererte y quererme. No sé en qué momento una dejó de implicar la otra. Quizás el hecho de haberte querido como no lo había hecho hasta entonces, hace que no sepa quererte de otra forma y que duela. Quizás el hecho de que fueras especial me obliga a no querer olvidarte, no quiero olvidar que fui feliz. Quizás el hecho de que parezcamos ajenos me duele más de la cuenta, porque no quiero pensar que no removí ni una mísera mariposa en tu interior. Quizás no me quiero porque tú no me quieres. Quizás no me quieres porque nunca te lo demostré. Quizás enamorarme por primera vez me vino grande. Quizás me dio miedo. Quizás no supe actuar. Quizás no supe disfrutarlo. Quizás se me olvido querer. Quizás entonces deje de querer(te/me).

Cuando no te conocía

Cuando no te conocía, era la chica más feliz del mundo. Era independiente, madura, segura de sí misma, con objetivos en la vida. Lo único qu...